Contacto

Envianos tus denuncias, notas y comentarios a nctapachula@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta narcotrafico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta narcotrafico. Mostrar todas las entradas

PAN y PRI preparan albazo para aprobar reforma a Ley de Seguridad Nacional


Las bancadas de PRD y PT en la Cámara de Diputados denunciaron que se prepara un albazo, a fin de aprobar de forma acelerada, en las pocas sesiones que restan al periodo ordinario, reformas a la Ley de Seguridad Nacional con las que se creará un régimen militar similar al que operó en el Chile de Pinochet y violenta la Constitución en principios fundamentales, que tienen que ver con las libertades ciudadanas.

La diputada perredista Teresa Encháustegui y el petista Mario di Costanzo coincidieron en que la única posibilidad de que no se apruebe en San Lázaro ese dictamen que da al Ejército facultades por encima de las definidas en la Carta Magna, es que una parte de la bancada del PRI se oponga a ese proyecto que los legisladores afines a Enrique Peña Nieto negociaron con el presidente Felipe Calderón y el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván.


Entrevistados por separado, ambos legisladores coincidieron asimismo en que la izquierda no puede permitir una legislación que vulnera el régimen constitucional de garantías y sienta las bases de un Estado militar, con el pretexto de dar mayores instrumentos al gobierno federal para seguir adelante con su fallida estrategia contra el crimen organizado.


En un contexto en que las fuerzas armadas han incurrido en infinidad de violaciones a derechos humanos, en que han disparado y matado a civiles sólo porque no se detuvieron en retenes, sería gravísimo que se aprobara esa reforma que faculta al Ejecutivo federal para actuar como si se viviera un estado de excepción, recalcó Di Costanzo.

Señaló que tiene información de que PRI y PAN planean sesionar hasta el último día del periodo, el próximo sábado 30, para sacar ese dictamen, presentado por el priísta mexiquense Alfonso Navarrete Prida. Encháustegui hizo notar que los impulsores de esos cambios a la minuta del Senado seguramente intentarán mayoritear el próximo lunes, para aprobar sólo en la Comisión de Defensa el proyecto y dejar fuera a las otras cuatro comisiones dictaminadoras.

La perredista recalcó que no cree que todos los diputados del PRI avalen ese dictamen, que es una afrenta para los senadores, incluidos los del tricolor, ya que desechó los cambios que se formularon en Xicoténcatl a la iniciativa presidencial. Confiamos en que los priístas que tienen en su haber la transición más tersa en la historia nacional, el paso del régimen militar al civil en la década de 1940, rechacen esta barbaridad.


Di Costanzo consideró evidenteque hay un acuerdo entre los diputados del tricolor afines a Peña Nieto con Calderón, con miras a 2012 y que se ha apresurado el proceso legislativo para evitar que la ciudadanía lo digiera y rechace. Si bien, dijo, Navarrete Prida lo impulsa con todo y los integrantes de la Comisión de Defensa están doblegadosante el general Galván, la única esperanza de que no pase es que parte de los priístas lo rechacen.

Secretaria de la Comisión de Seguridad Pública, Encháustegui expuso que para su bancada son inaceptables las modificaciones que le hicieron PRI y PAN a la minuta. Nosotros estamos en favor de una política para combatir al crimen organizado que incluya la participación del Ejército, pero con plazos temporales y sin que se violente la Carta Magna.

Expuso que en el dictamen de la Comisión de Defensa se faculta al Ejecutivo federal para decretar una afectación a la seguridad interior, que no es otra cosa que decretar estados de excepción, donde la información se considera secreta.

Hizo notar que el artículo 21 asienta que hasta por una mentada de madre a alguno de los funcionarios responsables de seguridad habrá represalias y se considerará a quien lo haga alguien que obstaculiza el proyecto nacional. Aquí cabe preguntarse, recalcó, ¿a qué proyecto se refieren, al del gobierno actual?

Di Costanzo agregó que se trata de una regresión muy grande para el país, pues los militares podrán interrogar a ciudadanos en la calle, revisar sus pertenencias, integrar expedientes confidenciales con fines políticos, usar testigos anónimos; es la legalización delmichoacanazo”. En general, le dan armas al Ejército para avanzar a un Estado totalitario y lo facultan para ir contra movimientos sociales, laborales o electorales.

Globalización y crimen organizado: I. El poder en la globalización


Por Eugenio Raúl Zaffaroni
El poder planetario está marcado por tres revoluciones (la mercantil, la indus-trial y la tecnológica), que dieron lugar a tres momentos: el colonialismo, el neocolo-nialismo y ahora a la globalización. Este último lo marca una revolución técnica en las comunicaciones que provocó mayor concentración de capital, pérdida de poder de los estados, desplazamientos migratorios, incremento de las disparidades tecnológicas, desempleo, exclusión social y guerras. También aumentó la información disponible, las posibilidades de democratización del conocimiento y la integración de países en bloques económicos.

El crimen organizado es un concepto de origen periodístico, que nunca alcanzó una satisfactoria definición criminológica, pero que se trasladó a la legislación penal y procesal penal para aumentar el ejercicio del poder punitivo respecto de un conjunto de delitos no bien delimitado, lo que pretende configurar un derecho penal diferen-ciado y con menores garantías para un ámbito delictivo sin delimitación. Su idea más aproximada está dada por la criminalidad de mercado, abarcando desde todos los tráficos prohibidos hasta el juego, la prostitución, las diferentes formas de comercio sexual, la falsificación de moneda y los secuestros extorsivos. No faltan leyes que incluyen al terrorismo en su concepto legal.
 
Los fenómenos criminales de mercado y especialmente las prohibiciones pena-les que pretenden prevenirlos o erradicarlos, no se pueden analizar sin tomar en cuen-ta su dimensión económica. No se trata de caer en un reduccionismo economicista –marxista o de cualquier otro marco- sino de aproximarse a una criminalidad económica y a los efectos de la prohibición tomando en cuenta su naturaleza, o sea, de reconocer una dimensión elemental de la realidad, lo que con frecuencia y éxito se ha hecho en el derecho bien lejos de cualquier reduccionismo.
 
La moderna tecnología y la supresión de barreras agilita el desplazamiento de capitales en procura de más renta en menor tiempo, manejados por tecnócratas que no son sus dueños. Esto reduce el poder de los estados sobre los capitales e incluso su control. El objetivo de mayor renta en menor tiempo va venciendo todos los obstáculos éticos y legales, o sea, que produce una peligrosa desviación hacia lo ilíci-to.
 
Los estados debilitados son incapaces de controlar las actividades del capital aligerado de obstáculos éticos, pero además éste corrompe sus instituciones. La co-rrupción institucional en ocasiones descalabra economías nacionales al descontrolar sus cuatro pilares básicos: la importación, el crédito, la recaudación fiscal y los orga-nismos reguladores de servicios monopolizados. El gasto público se incrementa y dila-pida.
Estos fenómenos acentúan la estratificación social, promueven el hundimiento de los sectores medios, polarizan la distribución de la renta, desbaratan la previsión social, reducen la inversión en programas sociales, impiden que estos lleguen a sus destinatarios y fortalecen la vigencia de ideologías políticas autoritarias y discrimina-doras.
 
Este proceso se observa con mucha mayor claridad en los países subdesarrolla-dos o periféricos, pero son inocultables a estas alturas síntomas análogos en los países centrales, aunque sus líderes políticos -imitando a sus colegas periféricos- lo nieguen obstinadamente, siendo aún algo creíbles dada la menor obviedad del fenómeno.
 
La creciente pauperización de la periferia del poder mundial y los conflictos vio-lentos impulsan a grandes masas de población a la emigración interna y externa. Esto genera otro tráfico ilícito y provoca un fenómeno de acumulación de riqueza y miseria en los limitados espacios urbanos, análogo al de la revolución industrial, con altos niveles de violencia criminal sumada a la discriminación de los nuevos habitan-tes con peligroso renacimiento de ideologías racistas.

Las clases medias empobrecidas y las subordinadas que sufren la peor victimi-zación coinciden en el reclamo de mayor represión, alimentado por la publicidad vindi-cativa del discurso único de medios, planetarizado por efecto de la propaganda del sistema penal de los Estados Unidos, convertido en empresa demandante de servi-cios y en variable contra el desempleo desde los años ochenta, en contra de toda su anterior tradición.

Los políticos sin poder para proveer soluciones estructurales –a causa del debi-litamiento de los estados nacionales, por temor, por incapacidad o por oportunismo, optan por reducir su discurso a propuestas de mayor represión o segurismo interno, apostando a la destrucción de toda racionalidad en la legislación penal y vendiendo la ilusión de soluciones mediante tipos penales nuevos, penas más largas, menores ga-rantías frente al poder punitivo estatal y, sobre todo, menores controles sobre las agencias policiales y de inmigración. Esta manipulación publicitaria de la opinión pública -fomentada por organizaciones emergentes con gran espacio publicitario- es el actual segurismo interno o ideología de la seguridad urbana.

El resultado no es otro que una mayor selectividad discriminatoria en el ejercicio del poder punitivo y la acelerada autonomización de las policías, con el consiguiente deterioro por corrupción de la eficacia del servicio de seguridad, con riesgo para las instituciones democráticas por participación en la corrupción del aparato penal y con peligro de golpes de estado.
 
El control urbano de la exclusión social parece orientarse hacia una profundiza-ción de contradicciones violentas entre los propios excluidos, que proveen el ejército de criminalizados, victimizados y policizados. La violencia entre personas de los mis-mos sectores subalternos, al tiempo que por eliminación disminuye su número, impide el diálogo, la toma de conciencia y la coalición y, por ende, hace que se autoexcluyan de todo protagonismo político. La neutralización y autodestrucción física y cultural de los excluidos como consecuencia de la política del segurismo interno puede denominarse endocidio.
 
La ilusión de que las leyes penales sean la solución mágica en este panorama, lentamente se va convirtiendo en una peligrosa alucinación funcional a la concentración de riqueza en medio de la crisis del estado social de derecho, en creciente transformación hacia un estado elitista de policía, que en la periferia asume una marcada tendencia genocida de eliminación de excluidos.

Las leyes penales nunca eliminan los fenómenos, pues éstos no se evitan con papeles, pero habilitan un poder punitivo que se ejerce -por razones estructurales- en forma selectiva sobre los disidentes y los más vulnerables. De este modo, las leyes que pretenden erradicar la criminalidad de mercado sólo consiguen dificultar los servicios y la circulación que ofrece esta criminalidad, con lo cual –conforme a las propias leyes del mercado: a mayores riesgos mayores costos- provocan la eliminación de las organizaciones más endebles y la concentración en las más poderosas y sofisticadas, al mismo tiempo que encarecen el servicio criminal.

En la práctica aumentan los ingresos de las organizaciones criminales y potencian su capacidad organizativa y tecnológica y, por consiguiente, su poder corruptor que involucra con frecuencia a los más altos niveles de autoridades estatales. Se cae en un círculo vicioso que conduce a que cada vez sea más difícil acceder y ejercer cualquier poder político o económico sin participar en alguna medida por acción o por omisión de la corrupción. Esto hace vulnerables a todos los participantes del poder, que quedan en cierta forma involucrados. Como en las viejas técnicas dictatoriales, se verticaliza y disciplina mediante corrupción.La pretendida lucha contra el crimen organizado reducida o limitada exclusivamente a la represión penal, que obliga a los países a sancionar leyes penales so pena de sanciones económicas, no parece responder a un objetivo serio, como lo prueba la existencia de refugios en que se oculta el dinero que es producto del crimen organizado en el mundo y que hasta el presente nadie ha tocado, aunque todos saben donde se encuentran.

Por otra parte, la eliminación de las pymes criminales concentra la renta crimi-nal en las grandes empresas transnacionales, o sea, que va a dar a los países centrales.

Es algo más que una hipótesis neokeynesiana que la economía mundial sufriría una grave crisis recesiva si se la privase súbitamente de la inyección anual de cifras astronómicas que son resultado de encarecimiento artificial de servicios prestados por el crimen organizado a través de la plusvalía insólita que la prohibición otorga a todos sus tráficos. Desde la perspectiva del fundamentalismo de mercado se sostiene que esa renta sin producción se convertiría en ahorro, pero no parecen confiar en eso los responsables de la economía mundial, lo que es razonable, porque incluso en el supuesto de resultar verdadera, es difícil imaginar el equipo necesario para convertirla en producción y menos aún sus efectos sobre el medio ambiente.

La presión internacional cambia de tema con cierta periodicidad, insistiendo sucesivamente en distintas formas de criminalidad organizada, aunque ninguna sea nueva. Esas mudanzas de enemigo obedecen a luchas de agencias que operan internacionalmente por la hegemonía discursiva, que se traduce en transferencia de grandes recursos presupuestarios, lo que repercute sobre los organismos internacionales, que sufren una crónica carencia de recursos genuinos. 

La lucha contra la corrupción da lugar a la creación de complicadas burocracias nacionales e internacionales muy poco eficaces, que por lo regular molestan con formalidades y centran su actividad en delitos de poca monta. En ocasiones se tiene la impresión de que la presión internacional obedece a los mayores costos que para sus inversores implica la corrupción en los países subdesarrollados, pues para nada se presiona por la elevación de los niveles de calidad institucional y democrática que, como se sabe, son el único remedio para ese mal.

Se han cometido macrodefraudaciones internacionales protagonizadas por capital golondrina mediante ardides groserísimos, sin que sus perpetradores ni sus cómplices locales –ubicados en las más altas esferas del poder político- sufriesen la menor molestia por parte de estos organismos ni del sistema penal, pese a haber provocado la quiebra de enteras economías nacionales y con sospechosa complicidad de tecnócratas internacionales.

En este último sentido, puede afirmarse que ha surgido una macrocriminalidad económica que es la más alta manifestación de criminalidad organizada, inconcebible sin la participación por acción u omisión de los más altos niveles políticos de algunos estados, especialmente durante la última década del siglo pasado, encubierta con un discurso de fundamentalismo de mercado, con lo que se llega a la conclusión de que la más grave manifestación del crimen organizado es el crimen económico de estado, que destruye sus propios aparatos productivos y despilfarra el patrimonio estatal. 

Debe señalarse que, como consecuencia de los crímenes antes mencionados, se agudizan las tensiones sociales y la violencia urbana, lo que es aprovechado por los propios macrocriminales -y sus cómplices, encubridores y beneficiarios- impetrando leyes penales draconianas y escuadrones de la muerte en la versión del mencionado segurismo interno, o sea, fomentando el endocidio y desacreditando a las fuerzas políticas democráticas y moderadas. Para todo eso disponen de inmensos aparatos de publicidad, no raramente vinculados a empresas proveedoras de armamento policial y de seguridad.

Lo cierto es que todo el nebuloso conjunto de actividad criminal que se acumula en el pseudoconcepto de crimen organizado se continúa practicando en gran escala, mientras se insiste con nuevas leyes penales y con mayores ámbitos de arbitrario poder selectivo por parte de las agencias policiales. Este arbitrio mayor abre un espacio de injerencia de esas agencias en el mercado ilícito que, combinado con su propia corrupción–producto del mismo arbitrio que afloja los controles sobre ella-, termina operando un efecto proteccionista en beneficio de algunos prestadores de servicios criminales y en detrimento de otros.

Cuando se agrega al pseudoconcepto de crimen organizado el terrorismo –que es otra nebulosa conceptual- la legislación represiva corre el riesgo de fomentar -y a veces producir- los crímenes de destrucción masiva que se pretenden evitar, por efecto de la criminalización de una entera colectividad que se siente injustamente agredida, no siendo raro que jóvenes con problemas de identidad por pertenecer a una subcultura injertada, desvíen su conducta identificándose según los parámetros criminales. Todo ello sin contar con que la guerra al terrorismo degenera rápidamente en terrorismo de estado, que es una incuestionable manifestación de crimen organizado, esta vez desde las propias cúpulas del poder estatal.

En el plano internacional se ha pretendido emprender una guerra preventiva contra el terrorismo, tomando prestado el término del derecho penal. El catastrófico resultado de esta intervención, el caso omiso a los más altos organismos internacionales, la falsedad de los motivos determinantes y la pretensión de un simulacro de proceso culminado en ejecuciones arbitrarias, han tenido el penoso efecto de desprestigiar a las organizaciones internacionales y echar sombras sobre los largos y costosos esfuer-zos realizados desde la última posguerra para establecer una justicia penal internacional.
 
Ante la impotencia de los organismos internacionales y la relativa indiferencia de demasiados gobiernos, se ha instalado por mero imperio del poder –no tanto militar como económico- algo análogo a la llamada doctrina de la seguridad nacional vigente en las dictaduras genocidas del cono sur americano hace tres décadas. En efecto: se triplicó el sistema penal, pues se montó un sistema penal paralelo con detenciones masivas prolongadas y sin proceso, y también –lo que es aún mucho más grave- otro subterráneo, con desapariciones forzadas de personas recluidas en centros de detención clandestinos (campos de concentración) en territorio europeo y con inevitable conocimiento de los gobiernos, que ahora obstaculizan la investigación de la complicidad de sus agentes invocando el secreto de estado.

Conforme a la mencionada doctrina de la seguridad nacional, se confunden los conceptos de guerra y poder punitivo, para dar por resultado una guerra sucia, que por ser tal no respeta las reglas de Ginebra, y que por ser guerra impone penas sin respectar las garantías del derecho penal y procesal penal, o sea, que consagra un espacio liberado para la práctica de crímenes estatales de lesa humanidad .

Por supuesto que todo esto no ha tenido ningún efecto preventivo respecto de los crímenes masivos indiscriminados. De este modo se verifica como nunca antes la tendencia del poder punitivo a desinteresarse de su objetivo manifiesto para centrarse en la forma de ejercicio de su poder que, por su selectividad y desplazamiento estructurales se convierte en inquisitorial al ordinarizar la excepción, lo que le permite su ejercicio arbitrario sobre disidentes, obstaculizadores y molestos (no así sobre los excluidos porque éstos se controlan con la señalada promoción del endocidio).

En síntesis, la pretendida guerra contra el crimen organizado y su consorte (la corrupción) se pretende llevar a cabo sólo mediante el uso del poder punitivo, habilitando mayores ámbitos de discreción policial, con efectos claramente paradojales y en ningún caso con eficacia preventiva, como lo muestra el creciente perfeccionamiento de las organizaciones que practican todas las formas de criminalidad de mercado y la impotencia frente a los crímenes de destrucción masiva e indiscriminada propios del vulgarmente llamado terrorismo. No obstante, se hace caso omiso de este nulo efecto preventivo y se insiste en eliminar los límites del poder punitivo mediante un absurdo discurso de eficientismo penal que, con aparente y casi natural indiferencia, ignora los cadáveres. El efecto paradojal de este segurismo internacional o externo respecto de sus fines manifiestos, que resulta funcional a la macrocriminalidad organizada y al consiguiente empobrecimiento de las economías periféricas, se complementa con el segurismo interno como única respuesta a sus violentos efectos sociales de exclusión en los centros urbanos de los países subdesarrollados.

Conferencia de clausura de la Primera Conferencia Mundial de Derecho Penal, organizada por la Asociación Internacional de Derecho Penal (AIDP) en Guadalajara, Jalisco, México, pronunciada el 22 de noviembre de 2007.

  • Advierten grupos juarenses que actuarán por su cuenta
  • Debido a la violencia, más de 60 mil familias han cambiado su residencia a El Paso, Texas
Foto
Eduardo Güereque, Cecilia González Guzmán, María Soledad Maynez y Miguel Gaitán, durante la conferencia de prensa donde se acordó signar una carta y entregarla a la Organización de las Naciones Unidas con el propósito de que cascos azules restrablezcan el orden en Ciudad Juarez, Chihuahua.
  • Debido al enorme margen de ganancia que tiene para narco, los grandes decomisos de drogas no le generan una gran pérdida de dinero, da a conocer un estudio.

Juárez es la ciudad más violenta del mundo


  • De acuerdo con datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, en esa ciudad fronteriza se reportaron 191 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, durante 2009

Fuera de control, la guerra contra el crimen organizado






  • Acribillan a una mujer en Ciudad Juárez; dejan heridos a tres niños y a un guardia
  • Ejecutan al menos a 44 personas entre viernes y sábado; 21, sólo en Chihuahua
  • En Veracruz, transfieren a 300 reos de un penal a otras cárceles para facilitar una filmación 


Por caso Beltrán Leyva, suspenden a 6 miembros de Semefo en Morelos

  • Los cesados dijeron que cuando llegaron al lugar de los hechos, el cuerpo ya había sido manipulado.

En cárceles de BC, 90% de las presas detenidas por transportar drogas

Las llaman mulas y las contactan mediante anuncios clasificados que prometen 500 dólares a la semana.

Antonio Heras, corresponsal

Publicado: 28/12/2009 09:48
Mexicali, BC. Aunque es una de las ciudades de México con los menores índices de desempleo, Mexicali es el lindero norte donde se contrata el mayor número de jóvenes, principalmente mujeres, para cruzar por los puertos fronterizos diversos cargamentos de droga.

Crimen de guerra contra una bebé en Reynosa:SDPnoticias.com

Federico Arreola
27 de Diciembre, 2009

Leo en www.hoytamaulipas.net lo siguiente:


“Reynosa, Tamaulipas.- Una menor de escaso año y medio de nacida murió tras recibir una bala perdida presuntamente disparada por militares quienes perseguían a unos civiles en la carretera Reynosa-Río Bravo. La menor que fue identificada como Elizabeth Martínez Medrano, viajaba junto con sus padres Marlene Medrano y Eduardo Martínez a bordo de un microbús. Cerca de las 17:40 horas elementos del Ejército Mexicano perseguían una camioneta blanca a la cual de acuerdo a testigos pretendían detener disparándole, pero una bala se impactó en la parte posterior del microbús donde viajaba la familia Martínez Medrando. Tras el impacto Eduardo Martínez resultó herido en la pierna derecha, mientras que su esposa Marlene Medrano resultó lesionada por las esquirlas y su pequeña hija presentaba una herida en el estomago”.

ONU: Ascienden ganancias del narco a 64 mil 330 mdd





PROCESO.com.mx
MÉXICO D.F., 24 de diciembre (apro).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aseguró hoy que el narcotráfico se ha convertido en el negocio ilegal más rentable del mundo.

Matan a Secretario de Turismo de Sinaloa_ Video

“Hay elementos que nos llevan ya a una contundente declaración. Fue una operación concertada con ‘Los Zetas’. Segundo, presuntamente también hay una participación de otras policías, no podemos en este momento establecer, tenemos que guardar la secrecía para garantizar el éxito de la investigación”, dijo el procurador de Justicia del estado. 
Rubicela Morelos Cruz
Corresponsal periódico La Jornada
Miércoles 23 de diciembre de 2009, p. 4

Cuernavaca, Mor., 22 de diciembre. La Procuraduría General de Justicia de Morelos (PGJE) anunció que cesarán a peritos del Servicio Médico Forense (Semefo) que manipularon los restos de Arturo Beltrán Leyva, y notificará al Ministerio Público del fuero común sobre los delitos de abuso de autoridad y ejercicio indebido de funciones al haber alterado la escena del crimen.
Roberto Garduño, Andrea Becerril, Georgina Saldierna y Alfredo Méndez
Periódico La Jornada
Miércoles 23 de diciembre de 2009, p. 4

Un repudio generalizado provocó el asesinato de la madre, dos hermanos y una prima del marino Melquisedet Angulo Córdova, quien murió la semana pasada durante el operativo realizado en Cuernavaca para capturar al capo Arturo Beltrán Leyva.
  • La acribillaron en su casa, en Tabasco, horas después de que el militar fue sepultado
  • Muertos, la madre, dos hermanos y una tía del joven
  • Despliegan a soldados en la zona
  • Autoridades estatales encontraron 25 casquillos de armas de grueso calibre en el domicilio
Foto
Elementos del Ejército aseguraron el inmueble, ubicado en el municipio de Paraíso, e instalaron retenes en las principales carreteras. Foto Reuters.

Astillero| 21/12/2009.

  • México, caso de Alarma
  • Horror cotidiano
  • Pertinencia fotográfica
  • Frente De la Fuente
Julio Hernández López

Foto
POSADA DE LAS ADELITAS. Integrantes de las Adelitas de Andrés Manuel López Obrador bailan durante su posada navideña, ayer en el Hemiciclo a Juárez. Foto Marco Peláez


La muerte de Beltrán Leyva, un golpe lleno de dudas: Proceso


Ricardo Ravelo
 
La muerte de Arturo Beltrán Leyva  fue considerada por Felipe Calderón como un golpe contundente contra el narcotráfico. Sin embargo, la información oficial acerca del operativo preparado y ejecutado por las fuerzas especiales de la Marina deja muchos huecos.  Según un testimonio ministerial al que este semanario tuvo acceso, el día del ataque el llamado Jefe de Jefes esperaba a comer en su departamento nada menos que al comandante de la 24 Zona Militar con sede en Cuernavaca. El mismo testigo afirma que el capo fue víctima de la traición de su jefe de sicarios, La Barbie…

Poco antes de las 3 de la tarde del miércoles 16 se preparaba una comida en el departamento 201 de una de las cinco torres del complejo residencial Altitude, ubicado en la colonia Lomas de La Selva, en Cuernavaca, Morelos, que habitaba el capo Marcos Arturo Beltrán Leyva.

Lo acompañaban cinco de sus hombres de mayor confianza, entre ellos Edgar Valdez Villarreal, La Barbie, su jefe de sicarios.Cabeza de su propia célula criminal desde 2008, Beltrán Leyva recibía en su búnker del edificio Elbus constantes reportes de los gatilleros que conformaban los tres cinturones de seguridad que, como ya era costumbre, vigilaban tanto el condominio como los movimientos en las calles.

Según el testimonio que rindió en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) una de las cinco personas detenidas durante el operativo en el fraccionamiento Altitude y quien es cocinero, el capo ya había sido informado de algunos movimientos extraños a las afueras de su lujoso departamento, pero “confió en que su gente tenía todo controlado y que nada ocurriría”.

Mientras tanto, El Barbas, como le apodaban al narcotraficante sinaloense, dialogaba con Valdez Villarreal y otros miembros de su séquito. Afinaban detalles para recibir a un invitado especial con quien supuestamente Beltrán había acordado comer: el general Leopoldo Díaz Pérez, jefe de la Zona Militar 24, con sede en la capital morelense. Por las declaraciones de otros indiciados –cuyos nombres se reservó la SIEDO y quienes fueron capturados el 11 de diciembre cuando participaban en una preposada de narcos en Tepoztlán, Morelos, a la que según reportes recibidos por la Secretaría de Marina asistiría El Barbas– se sabe que a ese encuentro también estaban invitados un capitán y un mayor del Ejército adscritos a la misma zona militar. Sus nombres tampoco han sido revelados.

El testimonio de quien es identificado como “el cocinero” –a cuya parte medular tuvo acceso este semanario– no precisa qué hizo Valdez Villarreal el día del operativo desplegado el miércoles 16: si huyó al percatarse de la irrupción de los marinos o si decidió irse antes de que iniciara la balacera; en cambio, sostiene la versión que La Barbie pudo ser el traidor que aportó la información sobre la ubicación exacta de Arturo Beltrán Leyva.

Este es un extracto del reportaje principal que se publica en la edición 1729 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 20 de diciembre.
  • El Ombudsman capitalino, Luis González Plascencia, declaró que hubo vilaciones de derechos humanos, especificamente del derecho a la vida, en el operativo donde murió Arturo Beltrán Leyva
top